Economía del Comportamiento

La Economía del Comportamiento y el Reciclaje de Plástico

En Noruega, han solucionado uno de los problemas más grandes que nos aquejan a la mayoría de los países del mundo: la basura plástica.

La pregunta es ¿cómo lo ha logrado?

Aplicando algunos de los principios básicos de la Economía del Comportamiento. Aquí se los contamos en 4 pasos:

  1. Cobrar por cada botella plástica entre 1 y 5 Coronas (entre 13 y 65 centavos de dólar) dependiendo del tamaño de la botella.
  2. Explicar a todas las personas que este costo extra es una especie de “alquiler” por la botella plástica. Similar a lo que se hace todavía hoy con las botellas de vidrio retornables.
  3. Poner máquinas recolectoras de plástico en todos los puntos posibles para que sea fácil devolverlas.
  4. Estas máquinas nos devuelven el precio pagado de “alquiler” (de 1 a 5 Coronas), por cada botella que ingresamos para reciclar.

Aquí vemos vamos principios de la economía del comportamiento aplicados. Primero, el programa de reciclaje NO es obligatorio, nadie está obligado a devolver las botellas si no desea hacerlo, sin embargo, esto se mezcla con nuestra “Aversión a las Pérdidas” por lo que no participar implica perder dinero. Por otro lado, el instalar máquinas recolectoras en todos los puntos posibles, incluyendo la mayoría de las tiendas y supermercados, hace fácil llevar las botellas y al mismo tiempo que vamos a hacer las compras, reciclamos y recibimos dinero de regreso. Puntos Extra: no sabemos si sucede también en Noruega, pero en Alemania hay máquinas recolectoras que permiten donar el dinero del reciclaje a varias causas con solo escoger esta opción y la causa en la pantalla de las máquinas recolectoras. Esto agrega altruismo adicional a la acción de reciclar.

Y con este simple programa, se ha promovido el reciclaje para que hoy en día, logren una captación del 97% de todas las botellas plásticas para su reciclaje. El plástico transparente se convierte nuevamente en botellas y el de color pasa a ser material para otras aplicaciones.

Y lo mejor de todo ¿Quién paga por todo esto? No, no es el gobierno, son las mismas empresas de refrescos que utilizan las botellas plásticas. Y esto, también se logró mediante la economía del comportamiento.

Ser uno de los patrocinadores del programa es opcional, pero hay dos razones por las cuales la mayoría de las empresas ingresan. Primero, reciben una reducción en sus impuestos, por lo que ya de por sí es una buena idea patrocinar el reciclaje, pero la segunda razón es todavía más importante, la lista de patrocinadores del programa es pública, y se encuentra en o cerca de todos los puntos de recolección (la mayoría de estos tiendas y supermercados), por lo que no estar en esta lista puede implicar un costo social y económico, ya que los compradores podrían decidir no comprar productos de las empresas que no participen.

Este es uno de los grandes ejemplos de cómo el estudio del comportamiento humano nos puede ayudar a crear acciones, programas y políticas que nos permitan solucionar problemas complejos.

¿Tienes un problema complejo? Te ayudamos a solucionarlo.

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Oriana & Jack
Cultura 52

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